En la actualidad se calcula que hay más de 12.900 medicamentos en distintas fases de desarrollo clínico en todo el mundo, de los cuales el 75% (más de 9.600 medicamentos) se centran en posibles tratamientos para las enfermedades no transmisibles (ENT). Según un informe realizado por la patronal de la industria farmacéutica mundial, esto incluye más de 4.700 para el cáncer, 1.100 para las enfermedades cardiovasculares, casi 500 para la diabetes y más de 2.800 para la salud mental y las enfermedades neurológicas. Además, en los últimos diez años se han lanzado 1.408 medicamentos para este conjunto de patologías.
“La industria farmacéutica ha suministrado prácticamente todos los medicamentos y vacunas contra las ENT que se utilizan hoy en día, desde estatinas e inhaladores hasta antihipertensivos, antidepresivos e inmunomoduladores”, sostiene el documento. Con casi 2.500 medicamentos de la Lista de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) enfocados en las ENT, lo que representa alrededor del 40% del total, advierte que las “compañías farmacéuticas siguen invirtiendo en innovación, traduciendo los avances científicos en la próxima generación de medicamentos y vacunas para ayudar a conseguir un futuro más saludable para las personas de todo el mundo”.
A continuación, utiliza como ejemplo ilustrativo las innovaciones recientes, como las terapias génicas y celulares y los productos basados en nucleótidos, subrayando que “han permitido cambiar radicalmente las opciones para prevenir y tratar el cáncer, la obesidad, la anemia falciforme y, por primera vez, la progresión de la enfermedad de Alzheimer”. Además, menciona que en los últimos diez años, los ensayos clínicos de terapias celulares y génicas se han triplicado, y que solo en 2023 se lanzarán seis terapias celulares y génicas de primera clase. Además de todo, el documento no se olvida del papel que está teniendo la inteligencia artificial (IA) en este ámbito, acelerando aún más el descubrimiento de fármacos. Del mismo modo, señala que las compañías tienen un conocimiento más profundo de cómo interactúan los factores genéticos, ambientales y de estilo de vida para influir en las afecciones cardiometabólicas.
Para la IFPMA, fomentar un ecosistema de innovación saludable y mejorar la concienciación y la adopción de la innovación médica para abordar la carga mundial de las ENT y la salud mental es crucial. “Esto debería incluir medicamentos esenciales e innovadores para las ENT, vacunas, diagnósticos y dispositivos médicos, apoyados por modelos adecuados de prestación de servicios sanitarios”, reitera. Del mismo modo, considera que comprometerse a invertir de forma más eficaz en el fortalecimiento de los sistemas sanitarios y a disponer de planes de financiación concretos y viables para las ENT y la salud mental también lo es.
Por otra parte, cree necesario trabajar en políticas que garanticen “un acceso equitativo a la prevención, el tratamiento y la atención de las ENT para todos”. “Fortalecer los sistemas nacionales de salud mediante la integración de la detección precoz, el diagnóstico, la vacunación, las opciones de tratamiento integral y los programas de rehabilitación que lleguen y aborden eficazmente las necesidades de las personas que viven con ENT y enfermedades mentales”, añade. Por último, la patronal vela por “aplicar medidas que garanticen la rendición de cuentas y un alto nivel de exigencia en todos los sectores pertinentes del gobierno y las principales partes interesadas en la salud para mejorar e informar con precisión sobre la prestación de servicios de prevención, tratamiento y atención de las ENT y la salud mental”.
Otro de los temas abordados en el documento tiene que ver con el papel que desempeñan las vacunas en la lucha contra las ENT. En este sentido, la IFPMA asegura que “pueden reducir el riesgo de desarrollar cáncer”, aludiendo a la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), que según ella, “tiene el potencial de eliminar el cáncer de cuello de útero en algunos países durante nuestra vida y reducir radicalmente la carga de otros cánceres relacionados con el VPH”.
Del mismo modo, reconoce que mejorar el acceso y la aceptación de las vacunas altamente eficaces contra la hepatitis B (VHB) es fundamental para reducir el cáncer de hígado. “En conjunto, la vacunación contra el VPH y la hepatitis B podría prevenir más de un millón de casos de cáncer al año en todo el mundo”, pronuncia. A pesar de las numerosas innovaciones que se han producido hasta la fecha, matiza que “queremos ir más allá para atender a las personas que padecen ENT y enfermedades mentales, ya que todavía hay demasiados cánceres intratables, no se puede detener la progresión de la enfermedad y las posibles curas de muchas ENT siguen en fase de laboratorio”. En este sentido, vuelve a recordar la contribución de las compañías farmacéuticas, que “se han comprometido a seguir investigando y desarrollando nuevos medicamentos y vacunas para lograr sociedades más sanas en todo el mundo”.
En 2023, las cinco principales ENT –ictus, cardiopatía isquémica, diabetes de tipo 2, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cáncer de mama– costaron a la Unión Europea en torno a 530.000 millones de euros. En concreto, los costes directos de atención sanitaria fueron los que más contribuyeron, con un 60,5%, según destacó el informe de la EFPIA, ‘The case for investing in a healthier future for the European Union’. Se espera que, para 2050, el número anual de nuevos casos de ENT alcance los 7,4 millones, un 16% más que en la actualidad, y que las muertes aumenten un 50% (2,2 millones) con respecto al nivel de 2023. Por ello, el documento de la EFPIA incide en los beneficios sanitarios y económicos de invertir en la prevención, la detección temprana y el tratamiento de este tipo de enfermedades.
Por su parte, el nuevo informe de la IFPMA sostiene que en 2021, se calculó que la inversión en la prevención y el control de las ENT produciría un rendimiento anual siete veces superior en los países de renta baja y media (PRBM) en el plazo de una década. De acuerdo a los cálculos realizados por la patronal, esto podría suponer un beneficio económico de 1.870 millones de euros y salvar casi siete millones de vidas de aquí a 2030. “Estimaciones como estas demuestran una gran reducción de la mortalidad y un fuerte retorno económico de la inversión gracias a un paquete específico de intervenciones de prevención, detección precoz, tratamiento y control de las ENT”, precisa.
Para terminar, expresa que aunque la OMS calcula que se necesitan entre 183.200 millones de euros y 300.448 millones de euros al año para lograr la cobertura sanitaria universal en los PRBM,” la lucha contra muchas ENT requiere inversiones mucho menores”. “La Cuenta atrás para las ENT calcula que la aplicación de los paquetes más rentables para abordar las ENT costaría 16.00 millones de euros adicionales al año entre 2023 y 2030 en los PIBM, lo que podría evitar 39 millones de muertes y generar un beneficio económico neto medio de 2.500 millones de euros”, concluye.
Fuente: El Global Farma