En una época de incertidumbre económica, la industria farmacéutica y la biotecnológica se enfrentan a numerosos retos para garantizar que sus equipos cuentan con los recursos adecuados. Un nuevo documento elaborado por Advanced Clinical recoge que el sector de la investigación clínica está atravesando un periodo de cambios significativos motivados por distintos factores. Ante este escenario, muchas compañías están recurriendo a la subcontratación como una estrategia clave para optimizar sus operaciones y maximizar la eficiencia en la gestión de ensayos clínicos.
Según el documento, entre las actividades más subcontratadas figuran la captación de pacientes, los servicios de laboratorio clínico y diagnóstico, la gestión de datos clínicos, la gestión de ensayos clínicos, la supervisión clínica y los estudios de datos del mundo real (RWD). “Las grandes compañías farmacéuticas tienden a preferir los acuerdos formales con socios preferentes para la externalización, mientras que las compañías farmacéuticas más pequeñas se inclinan más por las asociaciones preferentes informales. Estas relaciones pueden aportar estabilidad y eficiencia en la asignación de recursos”, sostiene el documento. Aunque la subcontratación sigue siendo una tendencia importante en la dotación de personal para ensayos clínicos, el documento precisa que muchas compañías también están aprovechando estratégicamente la subcontratación interna para determinadas funciones críticas.
En el entorno actual, las compañías se están adaptando a las limitaciones financieras al tiempo que se esfuerzan por mantener el progreso en actividades críticas de investigación y desarrollo. Por tanto, asegura que se ha producido un cambio notable hacia la contratación por contrato frente a los puestos permanentes. En 2024, los analistas esperan un crecimiento del 5% para el personal temporal de ciencias de la vida. “Es probable que la contratación por contrato experimente un aumento más significativo a corto plazo en comparación con una recuperación gradual de la contratación permanente”, reitera. Del mismo modo, añade que las compañías están centrando sus esfuerzos de contratación de personal de investigación clínica en funciones esenciales para alcanzar hitos clave y puntos de inflexión, maximizando el impacto de los recursos limitados.
“Cada vez se hace más hincapié en los puestos que contribuyen directamente a generar datos clínicos de alta calidad, ya que las decisiones de inversión dependen cada vez más de la calidad de los datos, especialmente en los estudios con seres humanos”, expresa. Además del crecimiento de la contratación, el mercado de la subcontratación también está creciendo, y se prevé que el mercado de servicios de CRO crezca a un CAGR del 9,6% de 2024 a 2029, alcanzando potencialmente los 124.157 millones de euros.
Este enfoque equilibrado permite a las organizaciones mantener el control directo sobre aspectos clave de sus ensayos clínicos, al tiempo que se benefician de las eficiencias de la externalización en otras áreas. Los datos recientes revelan que algunas funciones tienen más probabilidades de externalizarse que otras. En particular, la redacción médica (46,7%) y la gestión de proyectos (45,2%) tienen muchas más probabilidades de externalizarse que la gestión de datos (5,4%) o la supervisión clínica (14%). “Esta externalización selectiva refleja un creciente reconocimiento de la importancia estratégica de determinadas funciones para mantener el control de calidad y la supervisión de los ensayos clínicos”, confirma.
Las tasas de contratación interna se han mantenido relativamente estables en el último año, lo que demuestra un enfoque coherente de la asignación de recursos en todo el sector. Sin embargo, se ha observado un ligero descenso en las tasas de contratación interna entre las grandes empresas farmacéuticas. Esta tendencia sugiere que las grandes organizaciones pueden estar encontrando una mayor eficiencia en la externalización o en los modelos híbridos.
En el futuro, parece probable que cada vez más empresas adopten un enfoque mixto, eligiendo estratégicamente qué funciones mantener internamente en función de sus necesidades, experiencia y recursos específicos. La externalización interna selectiva coincide con el cambio general del sector hacia estrategias de recursos más flexibles y personalizadas. La capacidad de determinar estratégicamente qué funciones mantener en la empresa y cuáles externalizar es crucial para optimizar la eficiencia, mantener la calidad y, en última instancia, impulsar el éxito de los programas de desarrollo clínico.
Respecto a las tendencias de empleo, el documento subraya que por primera vez en los últimos años, el empleo en biotecnología experimentó un descenso en 2023, cayendo un 1,7% hasta los 297.489 trabajadores. En lo relativo a consolidación del mercado, sostiene que el número de biotecnológicas que cotizan en bolsa en EEUU y en la Unión Europea (UE) disminuyó un 5,3% hasta 889 en 2023, señalando que algunas de estas compañías se enfrentaron a la quiebra.
Por otro lado, menciona que la industria vio un aumento significativo en los despidos, con 187 reportados entre las compañías de biotecnología en 2023, marcando un aumento del 57% desde el año anterior. Sin embargo, pese a estos desafíos potenciales, el documento remarca que “hay signos prometedores para la industria”. “En general, el sector de las ciencias de la vida sigue mostrando resistencia y potencial de crecimiento, incluso en medio de la incertidumbre. Es probable que las empresas que adopten estrategias de planificación proactivas se encuentren en una posición ventajosa en este periodo de evolución”, expresa.
Fuente: El Global Farma