La inversión que cada comunidad autónoma realiza en medicamentos y productos sanitarios tanto hospitalarios como de receta médica varía de forma importante de unas a otras. La diferencia llega a ser de hasta un 104% entre la que más y la que menos invierte en alguna de estas partidas. Así se desprende de los datos publicados por el Ministerio de Hacienda sobre el gasto público sanitario y farmacéutico con el cierre de 2024.
En materia de medicamentos hospitalarios, la inversión per cápita se sitúa en 220,55 euros para la media nacional, con un máximo de 270,49 euros para el caso de Cantabria y 181,79 para Andalucía. La diferencia entre ambas se sitúa en un 48,8%. Cabe señalar que la diferencia se ha reducido respecto de 2014, cuando alcanzó el 62,2% entre La Rioja, que marcó la mayor inversión con 147,89 euros y Andalucía, con 91,19.
Para los medicamentos y productos sanitarios de receta médica, también se observan diferencias relevantes. Estas van desde los 380,05 euros de Extremadura, a los 237,19 de Baleares, lo que supone un 60,2%. La media nacional se situó en 2024 en 293,81 euros.
Pero es en los productos sanitarios sin receta médica donde se observan mayores diferencias entre las comunidades que más invierten y las que menos. En este caso, la media nacional se situó en 147,7 euros, mientras que Asturias dedicó 246,36 euros a productos sanitarios frente a los 120,60 de Cataluña, un 104,3% de diferencia.
El total de gasto en medicamentos y productos sanitarios presenta unas diferencias que son inferiores entre el que más y el que menos invierte mucho menores que cualquiera de los segmentos antes analizados. Esto hace suponer que en algunos casos las inversiones en uno de ellos compensan un menor gasto en otros. De este modo, los 661,72 euros per cápita que se gastaron de media en España en productos sanitarios y farmacéutico, se elevan a 835,01 en Asturias y se quedan en 571,1 en Cataluña.
De los datos aportados por el Ministerio de Hacienda, es posible realizar un análisis de la evolución de estas partidas a lo largo de los últimos diez años.
En lo que se refiere a medicamentos hospitalarios, el gasto per cápita se ha duplicado y alcanza un incremento del 99,7% al pasar de 110,44 a 220,55 euros. Las comunidades donde más ha crecido este indicador es la Comunidad Valenciana, con un 120%, mientras que la que menos, fue La Rioja, con un 53,6%.
Por su parte la variación de gasto de medicamentos y productos sanitarios dispensables con receta médica alcanzó una media para toda España del 38,3%, al pasar de 212,39 euros per cápita a 293,81. El mayor crecimiento se observó en Cantabria, un 54,8%, al pasar de 213,15 a 329,88 euros por habitante; mientras que la de menor variación fue País Vasco, con solo un 11,9% de crecimiento en el gasto per cápita, pasando de estar por encima de la media a situarse cerca de las que menos destinan a esta partida.
Por último, en los productos sanitarios sin receta, también ha habido un crecimiento relevante de un 81,7%. Aquí, las variaciones van desde el 116,3% de crecimiento observado en Galicia y el 60,2% de Baleares.
Con todo, el gasto público total en medicamentos y productos sanitarios creció en diez años un 63,8%, al pasar de 403,92 a 661,72 euros.
De entre todas las comunidades, Castilla y León es la que más ha incrementado su posición relativa de gasto per cápita respecto de otras comunidades autónomas. En estos 10 años ha pasado de ser la número 10 en gasto en medicamentos hospitalarios a ser la quinta de mayor gasto per cápita; de la sexta en gasto en recetas a la segunda y de la quinta en productos sanitarios sin receta a la tercera, mientras que en el total del gasto ha pasado de ser la octava a la tercera.
En el lado contrario, comunidades como Navarra y País Vasco con las que más han contenido el incremento de su gasto en relación con el resto. Este comportamiento les ha hecho perder de media 10 posiciones en los rankings de inversión en medicamentos y productos sanitarios.
Las comunidades autónomas dedican en promedio un 27,7% de su gasto en medicamentos y productos sanitarios a medicamentos hospitalarios, un 52,07% a receta médica y un 20,21% a productos sanitarios sin receta. No obstante, esta distribución presenta importantes diferencias entre comunidades autónomas.
De este modo, el País Vasco destina solo un 23,96% de su gasto farmacéutico a medicamentos hospitalarios, siendo la que menor porcentaje presenta, mientras que marca el máximo en productos sanitarios sin receta, con un 24,86%.
Por su parte, Galicia, que marca el menor reparto en productos sanitario sin receta, con un 15,33% del gasto farmacéutico, es la que tiene un mayor porcentaje destinado a recetas, un 56,99%.
El caso de La Rioja también es significativo ya que es la que destina un mayor porcentaje a medicamentos hospitalarios (32,53%), y está muy cerca de marcar el mínimo (46,11%) en receta médica.
Estas diferencias de reparto pueden indicar tanto diferencias en la demografía como en las políticas sanitarias o el modo de actuación de los profesionales. En este sentido, comunidades autónomas con población más envejecida (como Asturias, Castilla y León, Galicia o Extremadura) tienden a ocupar los primeros puestos en gasto por habitante, especialmente en medicamentos de receta y productos sanitarios sin receta. Por ejemplo, Asturias no solo encabeza el gasto en productos sanitarios sin receta, sino que también figura con el total per cápita más alto (835 euros), coherente con su pirámide poblacional de mayor edad.
En contraste, regiones más jóvenes, como Baleares, Madrid o Andalucía, registran de los gastos per cápita más bajos en el total (en el entorno de 570–600 euros anuales por persona, con Cataluña en el mínimo de unos 571 euros), lo que puede explicarse en que haya políticas sanitarias o necesidades locales distintas: algunas comunidades invierten relativamente más en medicamentos de uso ambulatorio (receta) y menos en hospitales, o viceversa.
En cuanto al análisis del gasto público facturado en medicamentos y productos sanitarios, cabe destacar que se ha alcanzado la cifra de 32.060 millones de euros en 2024, lo que supone un incremento del 7,9% respecto del año anterior. De ellos, 10.685 millones corresponden a medicamentos hospitalarios; 14.235 a receta médica y 7.139 a productos sanitarios sin receta.
La partida que más creció fue la de medicamentos hospitalarios (10,5%), seguida de productos sanitarios sin receta (9,8%), mientras que la facturación a través de receta quedó en un 5% de incremento.
Desde 2014, el crecimiento medio anual se ha situado en un 7% para el total de partida de gasto farmacéutico y en productos sanitarios, si bien, gran parte de ese crecimiento se debe, por un lado al crecimiento poblacional y, por otro y más relevante, a la mayor demanda registrada por persona.
Fuente: Diario Farma