La Sanidad en España, reconocida por su carácter universal y de alta calidad, enfrenta actualmente numerosos desafíos derivados de la presión demográfica, el envejecimiento de la población, la cronificación de enfermedades y los avances tecnológicos que demandan una adaptación constante del sistema. Ante este panorama, es imprescindible trazar líneas de actuación claras y proponer estrategias e iniciativas parlamentarias que impulsen la sostenibilidad, la accesibilidad y la calidad del sistema sanitario en los próximos años.
El gasto sanitario en España, aunque considerable, sigue por debajo de la media europea en porcentaje del PIB. Una estrategia clave será garantizar una financiación suficiente y sostenible que permita responder a las crecientes demandas del sistema. Para ello, habrá que desarrollar iniciativas que vayan hacia incrementar el gasto sanitario y promover mecanismos de financiación innovadores.
La Atención Primaria enfrenta gran sobrecarga asistencial y déficit de personal. Las políticas parlamentarias tendrán que centrarse en medidas que consigan en primer lugar incrementar las plantillas de profesionales, mejorando sus condiciones laborales y ofreciendo incentivos económicos y de formación, especialmente en zonas rurales. En segundo lugar fomentar la digitalización en la Atención Primaria, con la implementación de la telemedicina y la interoperabilidad de los sistemas de historia clínica electrónica en todas las comunidades autónomas. Y en tercer lugar impulsar una mayor coordinación entre niveles asistenciales, asegurando una atención integral y continuada a los pacientes crónicos y pluripatológicos.
En este año verá la luz el documento de conclusiones de la Subcomisión para mejorar la protección, la promoción y a atención integral de la salud mental, nacida en el seno de la Comisión de Sanidad. Indudablemente de ahí saldrán iniciativas encaminadas a aumentar los recursos humanos en todas las categorías profesionales dedicadas a la atención de la Salud Mental, otras iniciativas que buscarán la concienciación y los programas educativos sobre la importancia de la salud mental, con especial énfasis en jóvenes y adolescentes y que busquen incrementar la inversión en programas de prevención y detección temprana, como el acceso gratuito a servicios de terapia básica y la inclusión de la atención psicológica en la Atención Primaria.
España es uno de los países con mayor esperanza de vida, lo que implica un aumento de enfermedades crónicas y de la demanda de servicios sociosanitarios. Es por ello que las estrategias deben ir hacia modelos de atención integral sociosanitaria, que coordine los servicios sanitarios con los sociales, facilitando el cuidado de personas mayores y dependientes.
“La mejora de la sanidad en España requiere un enfoque integral basado en la sostenibilidad financiera, la modernización tecnológica, la equidad territorial y la atención centrada en las personas“
María del Mar Vázquez, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Congreso.
Y por otra parte promover la medicina preventiva y la educación para la salud, incentivando hábitos de vida saludables que reduzcan la incidencia de enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión. Al mismo tiempo desarrollar y potenciar programas de formación específica para cuidadores familiares, así como apoyar su labor con ayudas económicas y servicios de respiro.
La transformación digital es una oportunidad clave para modernizar la Sanidad y hacerla más eficiente. Para ello hay que promover la inversión en tecnología sanitaria, como la inteligencia artificial y el Big Data, para mejorar el diagnóstico precoz, la planificación de recursos y el seguimiento de pacientes crónicos.
Se hace prioritario garantizar la interoperabilidad de los sistemas digitales de salud entre comunidades autónomas, facilitando el acceso a la historia clínica de los pacientes en cualquier punto del país.
El sistema sanitario español, descentralizado en 17 comunidades autónomas, presenta en ocasiones desigualdades en el acceso y la calidad de los servicios. Las iniciativas parlamentarias deben conseguir establecer indicadores de equidad que permitan identificar y corregir las diferencias en recursos y servicios entre territorios. Sería muy interesante poder desarrollar por ejemplo un Plan Nacional de Cohesión Sanitaria, que asegure un estándar mínimo de calidad en todo el territorio y fomente la movilidad de profesionales entre comunidades autónomas, además de promover incentivos para atraer profesionales sanitarios a áreas rurales o despobladas, donde las carencias son más evidentes.
La implicación de los ciudadanos es clave para diseñar políticas efectivas. Entre nuestras tareas estará fomentar la creación de los mecanismos adecuados de participación, como podrían ser los consejos ciudadanos de salud, donde representantes de pacientes, profesionales y usuarios participen en la toma de decisiones sanitarias.
La mejora de la Sanidad en España requiere un enfoque integral, basado en la sostenibilidad financiera, la modernización tecnológica, la equidad territorial y la atención centrada en las personas. Tenemos la responsabilidad de liderar este cambio mediante políticas valientes, consensuadas y con una visión a largo plazo. Solo así se garantizará un sistema sanitario.
*María del Mar Vázquez es portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Congreso.
Fuente: El Global Farma